El Liceo esta inserto dentro de la comunidad local, con clara vocación de servicio y cuyo propósito es mejorar la calidad de vida de los jóvenes, a través de la entrega de un servicio integral de aprendizaje, principalmente en el área técnico-profesional, con énfasis en; emprendimiento, formación ciudadana, inserción laboral y/o continuidad de estudios superiores; mediante acciones basadas en la mejora continua de las cuatro dimensiones de la gestión: liderazgo, gestión pedagógica, formación y convivencia, y recursos.

El Liceo Luis Correa Prieto, aspira a ser un lugar de encuentro y participación, en el que cada integrante, profesores, asistentes, estudiantes, logren mediante su proceso formativo, el desarrollo tanto en el plano personal, profesional, como académico.

Nuestra institución se caracteriza por plasmar en su quehacer educativo los siguientes sellos:

  • Somos un Liceo Técnico Profesional inteligente, que aprende de sus errores para una mejora continua.
  • Somos un Liceo Técnico Profesional que ofrece seguridad física y psicológica a sus estudiantes.
  • Somos un Liceo Técnico Profesional con disciplina formativa, que ayuda a los estudiantes a crecer como persona.
  • Somos un Liceo Técnico Profesional que impulsa la creatividad en todas sus lineas.
  • Somos un Liceo Técnico Profesional inclusivo que respeta las diferencias individuales.
  • Somos un Liceo Técnico Profesional certificado según normas internacionales.

En la Fundación Comeduc y en sus establecimientos de educación media técnica profesional, estamos comprometidos con la formación humana y profesional de los estudiantes, aspirando a mejorar su calidad de vida a través del emprendimiento, formación ciudadana, inserción laboral y estudios superiores, mediante un servicio de educación integral, de calidad y una gestión basada en la mejora continua.

Desde nuestros valores institucionales, nos orientamos a cumplir con la administración eficiente de los recursos que garanticen la continuidad en los servicios de aprendizaje, la satisfacción de las necesidades educativas de nuestros estudiantes y familias, el desarrollo profesional docente y de sus colaboradores, realizando alianzas estratégicas con empresas y organizaciones de apoyo de nuestra comunidad, cumpliendo con los requisitos aplicables, la responsabilidad social y gestionando la propiedad intelectual.

 

Alrededor de los años 60, Santiago de Chile presentaba un rostro urbanístico, en medio del cual el Liceo Comercial INCO 5, futuro Luis Correa Prieto, nació como Casa de Estudio.

En marzo de 1960, por decreto supremo n°2125, el entonces Presidente de la República, don Jorge Alessandri Rodríguez, y su ministro de educación, don Francisco Cereceda, crean el Instituto Comercial N°5. Su creación se debió a las necesidades de impartir la Educación Técnico Profesional que requería el país, y así integrar en un corto plazo, técnicos a las empresas de esos tiempos para ir logrando cada vez más el desarrollo económico de Chile.

 

Funcionó primeramente en una parte del Liceo “Valentín Letelier”, lugar donde iniciaron los primeros pasos de este Instituto, entre otros, los profesores Alfonso Guerra, Sergio Nilo, Arnaldo Quiroz, Juan Cariola, Washington Sandoval, bajo la reposada y hábil dirección de don Alejandro Rivera. Entre las especialidades impartidas en el INCO 5 se encontraban Contabilidad, Secretariado y Ventas y Publicidad.

Al llegar el mes de Julio de 1960, el ministerio había comprado una edificación, por lo que el 4 de Julio, el día que el establecimiento empezó a funcionar en Santos Dumont, los alumnos y profesores se formaron frente a la puerta de Avenida Recoleta, dejando atrás las dependencias del liceo Valentín Letelier, para trasladarse hacia el nuevo edificio, donde se realizó una emocionada ceremonia que culminó con la colocación de la plancha de bronce e izamiento del Pabellón Nacional.

Para sorpresa de todos, este  instituto ocupaba una casa de 2 pisos, que fue comprada a una familia de Armenios. Dicha casa poseía un salón amplio a la entrada, un piso de parquet, chimenea de mármol, mamparas con vitrales típicos de la época, más un patio interior para albergar a los cientos de alumnos que ingresarían posteriormente. Desde entonces, el Instituto Comercial Nº 5 continuó su lucha en ascenso. Bajo la dirección del Rector don Alejandro Rivera, se convirtió en uno de los planteles de enseñanza profesional más prestigioso en la provincia.

Con una promisoria continuación en una sección Vespertina, entusiastamente dirigida por los Inspectores Alejo Castillo y Antonio Zapata, siempre bajo la atenta orientación del Rector posterior, el señor Melanchthon y los funcionarios Jaime Sapiain y Arturo Venegas, Jefe Técnico e Inspector General, respectivamente, el Instituto Comercial Nº 5, desde el 27 de diciembre de 1962, entregó al país una apreciable cantidad de Contadores.

La primera insignia, que identificó a los estudiantes del Instituto Comercial, llevaba el Águila, la que representa el dominio de un héroe, hecho que es interpretado como el dominio del saber. Además, es acompañada por 2 Serpientes, lo que significa la prudencia para defender su propia cabeza, que expone a su enemigo. Esto se condice con los desafíos cotidianos que presentan nuestros estudiantes y que todo profesional debe afrontar en su puesto de trabajo.

A partir de los años 1974 -75 en adelante, hubo cambios en la política educacional del país, lo que afectó los nombres de los Liceos y Escuelas. De este modo, los liceos fueron designados con letras y números según la cantidad del alumnado y otras características.  Por tanto, nuestro primer nombre pasó de ser Instituto Comercial Nº 5 a Liceo Comercial A – 25.

 

En la década de 1980, se produjo el traspaso de los Liceos que estaban bajo el mandato ministerial a Administradores privados, tales como Corporaciones y Fundaciones sin fines de lucro. Fue entonces que el Liceo A – 25 pasó a la administración de Funaela, hoy Comeduc, perteneciente  a la Cámara de Comercio de Santiago, quien nos dirige en el área educativa, con una Visión y Misión que se sintetiza en una célebre frase: “Para los desafíos de la Sociedad, Profesionales de Calidad”, agregando  la Formación  Humana que nuestros educandos deben lograr.

Llegaron los años 90, precisamente 1996, donde el representante del Consejo Empresarial de Desarrollo Educativo  (CEDE)  plantea la idea de un cambio de nombre para el Liceo y propone estudiar el nombre de un prominente Empresario, con gran trayectoria política y comercial, don Luis Correa Prieto. Las gestiones en el ministerio se hicieron, siendo aprobado su nombramiento.

Don Luis Correa Prieto, vivió en los años, 1910-1996, fue abogado de profesión, participó en altos cargos de la Cámara de Comercio de Santiago, Ministro de Economía en el gobierno de Alessandri, dirigió la Asociación de Exportadores de Chile, autor de varios libros con temas económicos, impulsor de los valores éticos y morales en el Comercio, también recibió el premio Diego Portales Palazuelos (1994), por su amplia trayectoria.

 

De este modo, la historia del Liceo se ha establecido gracias a sus alumnos y profesores, quienes se desenvuelven en un ambiente de espacios seguros, apoyo y seguimiento en aspectos académicos y personales, para entregar una enseñanza de calidad para el aprendizaje significativo, con el fin de lograr los frutos de su esfuerzo académico, orgullosos de haber pertenecido a la familia del Liceo Luis Correa Prieto.